Termas de Caracalla

Las Termas de Caracalla fueron uno de los mayores y más espectaculares centros termales de la antigüedad.

Construidas entre los años 212 y 216 bajo el mandato de Marco Aurelio Antonino Basiano, más conocido como el emperador Caracalla, las Termas de Caracalla fueron uno de los mayores y más espectaculares complejos termales de la antigüedad.

A pesar de que hoy sólo quedan muros de ladrillo y grandes bóvedas desplomadas, aún se conservan los restos del esplendor que siglos atrás reinaba en las Termas de Caracalla.

El esplendor de las termas

Las termas eran uno de los pasatiempos preferidos por los romanos, que acudían a ellas con regularidad tanto para mantener su higiene, como para mejorar sus relaciones sociales.

En el vasto recinto que ocupaban las termas, los ciudadanos podían no sólo utilizar los baños públicos, sino que también dedicaban su tiempo a hacer ejercicio, acudir a la biblioteca, pasear por los jardines o rendir culto al dios Mitra y otras divinidades paganas visitando el templo.

Las termas constituyen una maravilla arquitectónica teniendo en cuenta la fecha de su construcción, ya que contaban con efectivos sistemas de abastecimiento de agua, así como de calefacción y desagüe. Los hornos de leña que alimentaban los esclavos servían para calentar los suelos y paredes de las termas, además del agua.

Revestidas de mármol y decoradas con preciadas obras de arte, las Termas de Caracalla fueron las más suntuosas que se construyeron en la antigüedad.

Aunque posteriormente fueron superadas en extensión por las Termas de Diocleciano, éstas no fueron capaces de igualar su esplendor.

Tras permanecer en funcionamiento durante más de trescientos años, las termas dejaron de utilizarse de forma obligada en el año 537 cuando los acueductos que abastecían de agua a la ciudad fueron destruidos por los bárbaros. Las esculturas y materiales valiosos que decoraban las termas fueron saqueados y, posteriormente, en el año 847 un terremoto sacudió el edificio destruyendo parte de él.

Las termas en la actualidad

A pesar del paso de los siglos y a los saqueos que sufrieron las termas, aún conservan la planta de los edificios y gran parte de las impresionantes paredes que formaban el recinto. Dando uso a la imaginación es posible sumergirse en el esplendor de tiempos pasados.

Horario

De martes a domingo: de 9:00 a 18:30 horas.
Lunes: de 9:00 a 14:00 horas.

Precio

Adultos: 6€.
Ciudadanos de la UE entre 18 y 24 años: 3€.
Ciudadanos de la UE menores de 17 y mayores de 65 años: entrada gratuita.

Transporte

Metro: Circo Massimo, línea B.
Autobús: líneas 118, 160 y 628.

Lugares próximos

Circo Máximo de Roma (982 m)
Palatino (1.1 km)
Basílica de San Clemente (1.2 km)
Arco de Constantino (1.2 km)
Coliseo de Roma (1.2 km)