Aunque Roma es un destino que necesita como mínimo 3 o 4 días, no podemos olvidarnos de los viajeros que quieren disfrutar Roma al máximo en tan sólo un fin de semana. Veamos un posible itinerario:
Tras el vuelo y sumando el tiempo de llegar al hotel seguramente ya no tendréis tiempo para poder entrar a ningún monumento. ¿Qué hacer? nada mejor que dar un paseo por el centro y conocer sus calles, plazas y fuentes.
Lo primero que debéis hacer es coger el metro para llegar a la Plaza de España: su conocida escalinata y el ambiente de la plaza serán una buena forma de comenzar el viaje. A partir de ahora el recorrido continúa a pie.
Tomaréis la Via dei Condotti (una de las calles comerciales más importantes) hasta llegar a la Via del Corso, donde giraréis a la izquierda. Caminando por esta calle cruzaréis la Piazza Colonna (donde se encuentra la Columna de Marco Aurelio) y dos calles más adelante a mano izquierda tomaréis la Via delle Muratte.
A escasos metros llegaréis a una imagen que no borraréis de vuestra memoria: la Fontana de Trevi. Un buen lugar para pararse unos minutos y, si creéis en la leyenda, aprovechar para tirar la moneda.
Volviendo sobre vuestros pasos por la Via delle Muratte cruzaréis la Via del Corso y continuaréis por la Via di Pietra. En 5 minutos llegaréis al Panteón, el edificio mejor conservado del Imperio Romano. Si ya estáis cansados podéis tomar un cappuccino en las terrazas de la plaza.
Dejando el Panteón por su derecha (calle Salita de Crescenzi) y siguiendo las indicaciones llegaréis a la Plaza Navona, un buen lugar para detenerse y admirar las tres fuentes.
Saliendo por la parte sur de la plaza (donde está la Fontana del Moro) llegaréis al Corso Vittorio Emanuele II, una calle más amplia. Si recorréis la calle hacia la izquierda os cruzaréis con el Area Sacra, una excavación que iluminada llama mucho la atención.
Continuando en la misma dirección veréis el Monumento Vittorio Emanuele II, un enorme edificio realizado en honor al primer rey de la Italia unificada. Si tenéis tiempo de sobra, podéis acercaros y ver la Piazza del Campidoglio.
Ya se habrá hecho tarde y tras este paseo querréis descansar. Si aún os quedan fuerzas, podéis ir a tomar una copa al Campo de Fiori, una de las plazas más animadas de la ciudad.
Si vuestro viaje es en fin de semana y queréis visitar los Museos Vaticanos, deberéis visitar El Vaticano el sábado, ya que los domingos los museos cierran (excepto el último domingo de cada mes).
Si sólo estáis un par de días en Roma entenderemos que no tendréis ningún problema en madrugar. Para aprovechar el día no deberíais llegar al Vaticano mucho más tarde de las 9 de la mañana.
Para llegar a la Ciudad del Vaticano deberéis coger el metro hasta la parada Ottaviano. Al salir del metro tomad la vía con el mismo nombre hasta llegar a la Plaza de San Pedro.
Cuando recuperéis el aliento poneros en la cola para entrar en la Basílica de San Pedro, el templo más importante del Catolicismo.
Si queréis disfrutar de unas vistas magníficas no os podéis perder la subida a la cúpula y divisar toda Roma desde sus 136 metros de altura. La subida es bastante larga (sobre todo si optáis por las escaleras) y un poco angustiosa, lo que es parte de su gracia.
Cuando bajéis de la cúpula deberéis abandonar la Plaza de San Pedro y seguir las indicaciones para llegar a los Museos Vaticanos. Si sois afortunados no habrá mucha cola y podréis entrar más o menos directos. Si os gustan los museos podréis estar horas o días, pero pensar que al final de éstos se encuentra la obra maestra de Miguel Ángel: La Capilla Sixtina.
Al finalizar con las visitas del Vaticano podéis tomar la Via della Conciliazione desde la Plaza de San Pedro. Por esta calle llegaréis al Castillo Sant'Angelo y al puente con el mismo nombre, sin duda uno de los más bonitos de Roma. Si os gustan los castillos podéis entrar a visitarlo.
Cruzando el puente y siguiendo las indicaciones no tendréis problema en llegar a la Plaza Navona y al Panteón, donde al llegar de día podréis acceder a su interior.
Si aún quedan horas de sol y queréis un poco de relax, podéis ir a la Villa Borghese a dar un paseo. Si viajáis con niños os lo agradecerán.
Por la noche nada mejor que dar un paseo sin rumbo para sorprenderse con las maravillas que se pueden encontrar en cualquier punto de la ciudad. Podéis acabar tomando algo en el Campo de Fiori.
Si os gusta la historia, habréis dejado lo mejor para el último día, ya que hoy es la visita del Foro Romano y del Coliseo. Si no tenéis ganas de andar deberéis coger el metro hasta la parada Colosseo.
Nada más salir del metro tendréis ante vosotros la gran maravilla de la antigua Roma: El Coliseo. Si encontráis mucha cola en éste (más de 15 minutos) podéis ir antes a visitar el Foro Romano y el monte Palatino. La entrada es conjunta y podréis volver luego al Coliseo sin esperar colas.
Tras finalizar estas visitas podéis acceder a la colina Capitolina por la parte norte del foro. Llegaréis a la Piazza del Campidoglio, no os perdáis la estatua de Rómulo y Remo antes de entrar a la plaza, es difícil de ver.
Bajando por las escaleras de la plaza tomaréis la Via del Teatro Marcello hacia la izquierda. En menos de 10 minutos llegaréis a la iglesia de Santa María de Cosmedin, donde se encuentra la Boca de la Verdad.
Cruzando el río Tíber llegaréis al Trastevere, uno de los barrios preferidos por todos los viajeros. El ambiente es muy auténtico y los restaurantes son buenos y tienen precios muy asequibles. Podéis acabar tomando un helado en la plaza de la iglesia Santa Maria in Trastevere.
Si aún tenéis fuerzas y os queda tiempo para volver al aeropuerto, podéis visitar lugares cercanos como las ruinas del Circo Máximo o las Termas de Caracalla.
Si vas a estar más días en Roma y has seguido nuestro itinerario básico, no puedes dejar de visitar los museos o acercarte a las catacumbas. En Roma puedes estar muchos días y no aburrirte.