La gastronomía italiana es una de las más conocidas y apreciadas a nivel mundial. Una prueba de esto es que es difícil encontrar a alguien que no haya probado la pizza, los raviolis o la lasaña.
Además de los diferentes tipos de pasta y las pizzas, Roma cuenta muchos otros platos característicos, como la bruschetta (pan tostado, aceite, ajo y sal), los panini (sándwich típico), diferentes tipos de carnes y pescados condimentados con especias (como el famoso pescado a la romana), el carpaccio, los quesos (especialmente el pecorino) y algunos embutidos (bresaola, mortadela, prosciutto y saltimbocca).
Aunque lo más probable es que en Roma no tengáis ningún problema a la hora de elegir entre los platos de la carta, siempre conviene llevar a mano un listado con los platos típicos y algunos ingredientes para consultarlo en caso de duda.
Los helados artesanales romanos merecen una sección especial en este apartado ya que, al igual que en Venecia, éstos son mucho mejores y más baratos que en España. Es posible encontrar cientos de heladerías artesanales por toda la ciudad que se encuentran abiertas durante todo el año.
Roma ofrece muchas posibilidades diferentes para comer dependiendo del presupuesto de cada persona. De mayor a menor precio las opciones son las siguientes:
En gran parte de los restaurantes de Roma es bastante común compartir mesa con otras personas.
Los romanos no tienen unos horarios de comida demasiado diferentes a los que estamos acostumbrados en España. La comida suele servirse entre las 13:00 y las 15:00 horas y los horarios de la cena comienzan temprano, sobre las 20:00 horas, y suelen extenderse hasta las 23:00 horas.
Aunque todos los rincones de la ciudad están repletos de restaurantes y locales de comida para llevar, alguna de las zonas más destacables son el barrio del Trastevere, repleto de restaurantes de comida típica italiana, o bien alguna de las plazas más animadas de la ciudad, como la Plaza Navona, el Campo dei Fiori, o el Panteón.
Todas estas zonas están repletas de terrazas en las que se puede disfrutar de los platos típicos italianos en un ambiente muy auténtico.