Ubicado a 40 metros de altura sobre el Foro Romano, el Monte Palatino es la más céntrica de las siete colinas de Roma y compone una de las partes más antiguas de la ciudad. El Monte Palatino está considerado la cuna de la capital italiana y se cree que estuvo habitado desde el año 1000 a.C.
Durante el periodo republicano, los ciudadanos romanos pertenecientes a la clase alta se instalaron en el Monte Palatino construyendo suntuosos palacios, de los que en la actualidad aún se conservan importantes vestigios.
Cuenta la mitología romana que la cueva en la que vivía Luperca, la loba que cuidó de Rómulo y Remo, se encontraba situada en el Monte Palatino. Según la leyenda, cuando los hermanos crecieron decidieron formar una ciudad a orillas del río pero, al no ponerse de acuerdo en algunos puntos de la decisión, Rómulo mató a Remo y fundó la ciudad de Roma.
En el Palatino se pueden ver infinidad de restos de las imponentes edificaciones que fueron construidas para la alta sociedad romana en la Antigüedad. Aunque el conjunto es impresionante, estos son algunos de los puntos que merecen especial atención:
Desde el Palatino se pueden lograr las mejores vistas del Foro Romano desde las alturas.
El Palatino es un lugar muy agradable para recorrerlo con calma, paseando bajo la sombra de los árboles mientras se recorren muchos de los rincones que se conservan de la antigua Roma.
Conviene reservar medio día para visitarlo, ya que entre el Foro Romano y el Palatino abarcan una extensión muy amplia en la que cada zona resulta de gran interés.
Via di San Gregorio, 30.
Todos los días: de 8:30 a 19:00 horas.
Entrada combinada para el Coliseo, el Foro y el Palatino:
Adultos: 12€.
Ciudadanos de la Unión Europea entre 18 y 24 años: 7,50€.
Menores de 18 y mayores de 65 años: entrada gratuita.
Metro: Colosseo, línea B.
Autobús: líneas 60, 75, 84, 85, 87, 117, 175, 186, 271, 571, 810 y 850.



