A menos que estéis realizando un crucero por el Mediterráneo, las formas más comunes de llegar a Roma para los viajeros independientes son el avión y el tren.
Roma cuenta con dos aeropuertos internacionales que reciben cada año más de 40 millones de viajeros. Con el auge de los vuelos de bajo coste, el tráfico aéreo de Roma aumenta cada año y actualmente es posible conocer la capital italiana por menos de 50€.
Compañías de bajo coste que llegan a Roma:
Una vez tengáis reservado el vuelo y sepáis vuestro aeropuerto de llegada, deberéis saber cómo llegar al centro de Roma desde cada aeropuerto:
Conocido oficialmente como Aeropuerto Leonardo da Vinci, el Aeropuerto de Fiumicino es el principal aeropuerto de Italia con más de 35 millones de pasajeros.
Situado en la población con su mismo nombre, el Aeropuerto de Ciampino es el preferido por las compañías de bajo coste.
Otra alternativa para llegar a Venecia es ir en tren. La Estación de Santa Lucía es el destino de muchos trenes italianos. Puede ser una buena alternativa debido a la cantidad de vuelos baratos que van a otras ciudades como Milán.
La Estación Termini comunica Roma con el resto de Italia y con las principales capitales europeas, el tren es la mejor forma de llegar a Florencia, Pisa o Nápoles.
Podéis consultar los horarios y tarifas e incluso reservar online en la web de TGVo de Ferrovie dello Stato: