El Palacio Barberini (Palazzo Barberini) es un espléndido edificio barroco que alberga la Galería Nacional de Arte Antiguo. Construido bajo las órdenes del Papa Urbano VIII, el palacio fue capaz de superar a las residencias más lujosas que pertenecieron a la nobleza romana de la época.
En 1623 Maffeo Barberini, una vez nombrado Papa (Urbano VIII), ordenó la construcción de un gran palacio al arquitecto Carlo Maderno, anteriormente encargado de la construcción de la fachada de la Basílica de San Pedro. Los trabajos comenzaron en 1625 y se vieron finalizados en 1633 de la mano de Bernini.
En 1949 el estado Italiano adquirió el palacio para utilizarlo como sede de la Galería Nacional de Arte Antigua, formada a partir de las donaciones de las colecciones de algunas familias nobles.
La colección de la Galería Nacional de Arte Antigua contiene más de 1.400 obras de grandes artistas de los siglos XIII al XVIII, entre los que destacan Tiziano, El Greco, Caravaggio, Tintoretto o Rafael, con su célebre obra “La Fornarina”.
Entre las múltiples salas decoradas suntuosamente, una de las más llamativas del palacio es el gran salón central, que abarca toda la altura del edificio. En el techo se puede contemplar un fresco monumental de Pietro da Cortona que compone una de las mejores obras del ilusionismo barroco.
El Palacio Barberini es un magnífico museo, ya que no sólo merece la pena visitarlo para contemplar sus obras, sino que simplemente el edificio es una imponente obra de arte.
Via delle Quattro Fontane, 13.
De martes a domingo: de 8:30 a 19:30 horas.
Adultos: 5€.
Ciudadanos de la UE entre 18 y 25 años: 2,50€.
Metro: Barberini, línea A.
Autobús: líneas 52, 53, 56, 58, 58, 60, 61, 95, 116, 175, 492 y 590.



